Ambiente acogedor
El corazón de Masía Les Garrigues late en el gran fuego a tierra que preside el centro del comedor principal. No cuesta nada imaginar cómo era la vida en una casa como esta sólo unas décadas atrás, cuando el calor de la chimenea reunía a todos sus habitantes las noches frías de invierno mientras se cocinaban los tradicionales caracoles, la cazuela de “tros” o la carne a la brasa. En un ambiente cálido, familiar y acogedor, cada detalle nos invita a retroceder en el tiempo, y a la vez, a vivir el momento con la máxima intensidad. Pasado, presente y futuro confluyen en Masía Les Garrigues donde, entre plato y plato, a veces parece que el tiempo se haya detenido.